Archive for the 'Política' Category

26
Dic
08

Ayudas, ¿a quién?

El pasado día 23 muchos nos desayunábamos con una foto más que peculiar. Podéis echarle un ojo por aquí. El protagonista es Shalim Ahmed, un bangladesí que tuvo la suerte de ser agraciado con El Gordo de la lotería de Navidad el pasado lunes. La noticia no hubiera superado la mera anécdota -y la sana envidia, para qué negarlo-, si en la fotografía no hubieran salido también a relucir las desorbitadas comisiones que su caja de ahorros, Caixa Penedès, le estaba cobrando. Tres euros fijos al trimestre -ver comisiones del 4 de mayo, 4 de agosto y 4 de noviembre- más 13,92 euros el 5 de julio -vamos a suponer que por el mantenimiento de la tarjeta de… de débito, si es que la tiene-. Ahí es nada.

Algunos expertos (¿?) de cuyo nombre no quiero acordarme han afirmado en televisión que es lo normal cuando alguien no tiene nómina domiciliada ni ningún otro tipo de acuerdos -de esos que suelen ser de por vida- con el banco. Pues, que me perdonen los expertos (¿?), pero algo falla. Aquí un servidor no tiene ni nómina domiciliada, ni hipoteca, ni créditos de ninguna subespecie financiera con su caja de ahorros y nunca ha pagado más de 0,08 euros al mes. Esto es, menos de la décima parte de que lo que paga Shalim, cargos ‘especiales’ de 13 euros y pico aparte que, como es evidente, a mi cuenta ni se asoman, por la cuenta que les trae. Además, los ridículos intereses que me ingresan suplen con creces las retenciones.

No sólo hay que salir en su rescate, qué va. Además, hay que consentir que saqueen constantemente a quienes ni siquiera tienen para ser saqueados. Seguramente Shalim dejará de contribuir a la política cuasidelictiva de Caixa Penedès, pero eso ya no importa. El problema es que hay muchos como Shalim que seguirán contribuyendo, muy probablemente de forma inconsciente, a este robo colectivo de las clases menos pudientes.

De momento, y hasta que no me sea estrictamente necesario depositar mi dinero en un banco porque tengan la propiedad de mi casa, prefiero guadarlo debajo del colchón. Y ya juego yo con él como me venga en gana.

17
Nov
08

Sin piedad

Repugnantes terroristas. Infectos descerebrados. Matones con sueldo.

Y no me estoy refiriendo a ‘Txeroki’ y a De Juana, que también. Hablo de los gorilas -y con muchísimo perdón de los simios- que, literalmente, le reventaron el corazón a Álvaro Ussía la noche del sábado pasado. Porque no es “un joven” apaleado, como rezan en este mismo momento los titulares de todos los periódicos online. Es Álvaro Ussía -con ese nombre y ese apellido- quien anteanoche perdió la vida a manos de esos tres -ahora sí podemos omitir los nombres- despreciables inhumanos.

Habían sido denunciados, en total, en 12 ocasiones. No es difícil imaginar el número de agresiones sin denuncia que tienen que llevar a sus espaldas. Agresiones de las que, con seguridad, presumen viernes tras viernes y sábado tras sábado ante compañeros con historiales semejantes y los mismos abrigos negros de paño. Sólo podemos esperar que esta, la decimotercera, sea la que les lleve a la cárcel de por vida.

Sí. De por vida.

Porque ninguna diferencia práctica hay entre semejantes asesinos, el etarra más sangriento o el islamista suicida de pensamiento más frío. El problema de los porteros de discoteca viene de lejos y con varios muertos a sus espaldas. Casos similares permanecen todavía en la memoria de muchos y existe cuórum social para que esa ¿profesión? sea regulada ya. Hágase pues y hágase cuanto antes. Y aquí es donde podemos introducir la polémica: y establézcase la cadena perpetua para este tipo de delitos (y, ya de paso, para otros cuantos, claro). Porque no tiene ningún sentido intentar que esta gentuza se reintegre en la sociedad. Porque muchos no queremos que se reintegren. Simplemente, no los queremos. Pueden pudrirse en la cárcel; podremos vivir con el come-come de qué hubiera sido de ellos si hubieran tenido oportunidad de reinsertarse.

Y, llevándole la contraria hoy a David Torres en El Mundo, no; la de portero de discoteca no es una “profesión tan honorable”. Es un nido de asesinos. ¿Hacia ellos? Ningún tipo de piedad.

06
Nov
08

Falta de ideario y males menores

La especie humana tiene verdadera afición a clasificarse. Tanto, que en ocasiones llega incluso a la adicción. Clasificopatía, podríamos llamarlo. Yo soy rojo; pues yo verde. Yo moreno; pues yo rubio y casi, casi te diría que albino. Yo soy de playa, sombrilla, chiringuito, niños y abuela; pues yo de tienda de campaña, monte, piedras y bichos hasta la muerte. Y, además, nos encanta alardear de ello. Nos sentimos enormemente satisfechos cuando todo el mundo sabe lo que somos y si, ya de paso, hay algo de roce, una pincelada de discusión y podemos quedar por encima del que tenemos enfrente -ya sea con o sin argumentos-, mejor que mejor. 

¿Y a qué viene todo esto? Pues a la obamitis fatal que asola el globo. Quien más y quien menos se ha posicionado con alguno de los candidatos a la presidencia de EEUU. No es tan sorpresivo que la derecha se inclinara en favor de McCain. Lo que es, hablando en plata, pa’ mear y no echar gota es que la izquierda lo haya hecho con Obama. Sólo hay tres factores realmente importantes en su victoria: la salida de Bush, la llegada de un afroamericano -o sea, un negro- a la presidencia de los Estados Unidos y la altísima -vamos a dejar lo de masiva a un lado, que estamos desgastando la palabra- participación registrada. Todo lo demás sobra. 

Sobra porque, como todo el mundo debería saber -lo malo aquí es que no todo el mundo lo sabe, por eso hay que repetirlo-, en los EEUU la izquierda no existe. No ha ganado la izquierda, no. Ha ganado la derecha más o menos moderada -si es que estar a la derecha del Partido Popular puede llamarse moderado-. Que sí. Que ya sé que es, de los males, el menor. Pero eso no justifica nada. Obama ha sido tajante en algunos aspectos: tiene claro que los lobbies judíos no van a perder poder durante su mandato -es más, van a aumentarlo-, es defensor de la pena de muerte en determinados supuestos -¡de la pena de muerte!-, no dudaría un momento en invadir el país que hiciera falta… y así podríamos seguir hasta hartarnos. ¿Este tipo de políticas son las que merecen el apoyo del Partido Socialista de España? ¿Estas son las políticas que provocan la lágrima en Iñaki Gabilondo? ¿Las que tienen a los medios izquierdistas del mundo entero rendidos a los pies del presidente electo?

Pues miren ustedes, no. Yo no comulgo con ruedas de molino. No me siento identificado en la figura de Obama, ni le habría votado si hubiera podido. Antes de clasificarme prefiero echarle un vistazo a mis principios y mis ideas. Podrán gustar más o menos, pero son mías, salidas de esta cabecita que a veces hace cosas bien y otras veces las hace mal -pero por lo menos piensa-.

El mal menor, dicen. ¿No es precisamente Obama el que quiere cambiar el mundo? Entonces, ¿por qué no empieza cambiando el sistema electoral de su país para dar cabida a más voces? Porque existen otros partidos, ¡claro que existen!, pero no suelen obtener representación. Y me juego el cuello a que no se debe a que no haya gente que votara sus programas. Amigos, algo falla.

El bipartidismo es dañino para la pluralidad y la democracia. Muy dañino. Pero más dañina es la estupidez humana y esa ridícula costumbre de ponernos de uno u otro lado sin meditar.

19
Oct
08

Irreconocibles

Así estamos todos últimamente: irreconocibles. Y yo el primero. En la vida había abierto -ni mucho menos leído- los suplementos dominicales de economía de los periódicos -las páginas salmón, vamos- y ahora los devoro como si de blogs de extrema derecha se tratase -uno es así de masoquista-. Los líderes mundiales se reúnen varias veces por semana -¿cuánto cuesta cada reunión?-, EEUU quiere seguir el tipo de medidas contra la crisis que se han decidido aplicar en Europa y ‘La Razón’ defiende a capa y espada una decisión del Gobierno (la de inyectar esa recua de millones a los bancos). Lo dicho: irreconocibles.

Y, mientras tanto, los presuntos expertos en economía a escala mundial se contradicen. Los liberales -si es que todavía puede hablarse de su existencia- hablan de moderar el gasto público. Los socialdemócratas, de aumentarlo lo que haga falta. Y todos son expertos y aquí paz y después de gloria. Uno acaba por no entender nada; las cosas como son.

Ahora bien, quienes ponemos a las personas por delante del dinero sólo podemos asentir ante determinadas declaraciones. Dice hoy Paul Krugman -premio Nobel de Economía- en las páginas de El País que la mejor salida para la crisis es el aumento del gasto estatal. Sugiere “proporcionar prestaciones ampliadas a los desempleados” -lo cual ayudará a las familias poniendo dinero en sus bolsillos que, seguro, gastarán-, “proporcionar ayuda de emergencia a los gobiernos estatales [él habla sobre EEUU] y locales” -para que no tengan que recortar servicios públicos y no se destruya empleo- o invertir en infraestructuras -que siempre son necesarias-. Tres simples y efectivas recetas.

Sin embargo, los gobiernos de medio mundo se están dedicando a poner día tras día más y más millones -billones, mejor dicho- en las manos de los mismos banqueros que han provocado la debacle financiera porque “es necesario”, porque “no hay más remedio” y porque, en cualquier otro caso, estaríamos, prácticamente, ante el fin del mundo. Y nadie dice nada. Y no se convocan manifestaciones. Y todos asentimos como la manada de borregos que somos. ¿Dónde está la sociedad crítica que sale a la calle por asuntos mucho menores? ¿Por qué no se la reconoce?

Parecía que el Londres del ‘1984’ de Orwell quedaba muy lejos, pero poco a poco hemos ido cumpliendo los tres eslóganes del Partido. No hay duda de que, desde hace años, “la guerra es la paz” -y, si no, pregúntenle a cualquier estadounidense medio, a ver qué opina-. Más tiempo hace, quizás, que “la libertad -del primer mundo- es la esclavitud -del resto-“. Pues bien, desde ya cumplimos también el tercero: “la fuerza es la ignorancia”. Lo han conseguido.

07
Oct
08

Votar libre; votar en conciencia

No. Tranquilos que todavía no toca. Hasta las próximas europeas no vuelve a ser el turno de los ciudadanos. Me refiero al voto de los diputados, congresistas, senadores y demás miembros de las cámaras de representantes de medio mundo -el medio mundo que vive, o cree vivir, en democracia-.

Quien escribe estas líneas no es, precisamente, un fanático enfervorecido de los Estados Unidos de Norteamérica pero, sin embargo, hay ocasiones en las que siente una envida -sana envidia, faltaría más- de determinados comportamientos. Comportamientos más que democráticos, me atrevería a decir. La semana pasada asistimos, con la mayor normalidad del mundo, a una de esas votaciones en el Congreso norteamericano que merece la pena recordar. 94 de los 235 congresistas demócratas votaron en contra (a pesar del apoyo al  de su partido) del plan de Bush para hacer frente a las repetidas caídas de diversas entidades (más conocido como ‘plan contra la crisis’). En el caso de los republicanos, el comportamiento insurrecto llegó a 134 de los 198 representantes. Huelga decir que el  era también la postura oficial de los del elefante.

Aunque al final la mayoría haya acabado cediendo ante lo que supone, sin ningún género de duda, el fin de la era del capitalismo y el libre mercado -por lo menos tal y como lo conocemos hasta ahora-, esa muestra de voto en conciencia, de voto con los principios por delante merece ser aplaudida, ovacionada y, si se me permite, hasta loada y glorificada. Aunque hubiera supuesto la caída de la economía mundial hasta la zona más profunda del averno. Aunque hubiera supuesto eso, sí. Aunque lo hubiera supuesto.

¿Cuándo se ha visto algo parecido aquí en España? Si mal no recuerdo, una de las últimas veces -si no la última vez- que se rompió la disciplina de voto fue para apoyar, desde un escaño del PP, la modificación del Código Civil que permite los matrimonios de gays y lesbianas. Lo hizo Celia Villalobos y su sanción le costó. Pero lo hizo. Votó lo que su conciencia le mandaba y, se esté o no de acuerdo, merece todo el respeto del mundo.

Ahora parece que UPN, la franquicia del PP en Navarra, anda pensando en apoyar los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene. Y, claro, González Pons ya ha avisado de las terribles consecuencias que ello tendrá (¡madre de Dios! ¡¿Qué es eso de votar en conciencia?! ¡Ahhh!).

Lo que decía. Envidia. Sana y asquerosa envidia.


P.D.1: Voy a permitirme el lujo de recomendar, tanto por objetivos, fondo y forma, un periódico digital que me descubrieron la semana pasada: http://soitu.es

P.D.2: pido disculpas por haber tardado tanto en volver a escribir. Intentaré, en la medida de lo posible, mantenerme fiel a mi compromiso de escribir tres veces por semana. Si no es así, espero la complicidad y compresión del lector 😉

19
Sep
08

Accidentes, leyes y ética

Ayer por la tarde, la edición digital del diario El País publicó en su web el vídeo que recoge la secuencia del accidente del pasado 20 de agosto en Barajas. Las imágenes iban acompañadas con el audio de la primera comunicación entre la torre de control del aeropuerto y el centro de operaciones.

No vamos a dudar, en un principio, del interés informativo de la noticia, aunque sí de la ética que lo rodea y, por supuesto, de la ilegalidad de su filtración. Porque no es éticamente aceptable seguir una línea editorial crítica con el amarillismo y, sin embargo, utilizarlo a conveniencia a la primera de cambio. ¿Qué objetivo se pretende con la publicación de este vídeo si no es el más puro y duro morbo? ¿Qué aportan las imágenes a la información que ya teníamos los ciudadanos? La ética periodística desaparece a menudo -a ver si algún día El Mundo publica un libro de su estilo y nos enteramos de la justificación-, pero es en la información de sucesos en la que se la apuñala mortalmente y donde últimamente no suele faltar un “¿qué familiares ha perdido usted en el siniestro?”, esperando un “a mi mujer y mis hijos” que abra telediarios.

Por otra parte, la ilegalidad de las filtraciones es evidente. No me resisto a transcribir íntegramente el artículo 16 de la Ley de Seguridad Aérea de 2003:

 

Artículo 16. Carácter reservado de la información.

1. Los datos, registros, grabaciones, declaraciones, comunicaciones e informes obtenidos por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil, así como por los integrantes de los equipos de investigación, en el desempeño de sus funciones tienen carácter reservado y sólo pueden ser utilizados para los fines propios de la investigación técnica.

2. La información a la que se refiere el apartado anterior no puede ser comunicada o cedida a terceros, salvo en los casos siguientes:

a. Cuando sea requerida por los órganos judiciales o del Ministerio Fiscal para la investigación y persecución de delitos.

b. Cuando lo soliciten las Comisiones Parlamentarias de Investigación a que se refiere el artículo 76 de la Constitución.

c. En las actuaciones de colaboración desarrolladas por la Comisión con otros organismos de investigación técnica de accidentes e incidentes de aviación civil, de acuerdo con lo establecido en las normas internacionales, comunitarias y nacionales sobre esta materia.

d. En los supuestos en que el Pleno de la Comisión considere que la comunicación de datos a la Autoridad aeronáutica o a las personas y organizaciones aeronáuticas afectadas sea más eficaz para prevenir un accidente o incidente grave.

3. Los miembros de la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil y el personal al servicio de la misma estarán obligados, en el desempeño de sus funciones, a preservar el carácter reservado de dichos datos e informaciones.

 

Así las cosas, más valdría que el Ministerio de Fomento -con Magdalena ‘me lío con los papeles’ Álvarez a la cabeza- se dejara de juegos infantiles y de filtraciones, se dedicara a ayudar en lo necesario a la comisión de investigación y depurara responsabilidades por tan flagrante incumplimiento de la ley. De otro modo, no será sólo el representante de los pilotos en la comisión el que pondrá pies en polvorosa.

Buen fin de semana.
 


NOTA: por razones profesionales y personales, la semana que viene no podré actualizar el blog. Os recomiendo, en cualquier caso, que os paséis por esta Agenda de Ideas  que comparto con unos buenos colegas.

18
Sep
08

Papá Estado

El presidente de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales -y que realiza la labor opuesta a la de los sindicatos-), Gerardo Díaz Ferrán, realizó ayer una declaración absolutamente inverosímil. Sin temblarle el pulso ni vacilar un solo instante, afirmó que él cree “en la libertad de mercado, pero en la vida hay coyunturas excepcionales”. Y se despachó agusto con que “se puede hacer un paréntesis en la economía de libre mercado”. El presidente de los empresarios -¡de los empresarios!- quiere que se suspenda durante un tiempo el mercado libre.

Aparte de la soberana estupidez que supone la declaración -suspendemos el libre mercado ¿y qué? Es más, ¿cómo se hace eso de suspender el libre mercado? ¿Cómo hacemos que funcione un país que, hoy por hoy, no conoce otro modus operandi?-, seríamos muchos los españoles que saldríamos a la calle para decir, simple y llanamente, NO. Con mi dinero no. Resulta increíblemente curioso, a la par que aberrante, que la mitad de los liberales de este país se hayan transformado -o transmutado, o digievolucionado, no sé-, de la noche a la mañana, y supongo que inconscientemente, en comunistas de carné. Ahora sí. Cuando vienen mal dadas es papá estado el que tiene que aflojar la cartera, como cuando el hijo vivalavirgen se gasta la paga del mes en copas antes de acabar la primera semana. 

Señoras, señores, se acaba de crear una nueva ideología -y nosotros sin saberlo, velay-: los liberomunistas. Liberales los días pares, para poder exprimir a los curritos con intereses abusivos cuando EEUU no juega con el dinero, y comunistas los impares, para que el estado salve mi empresa y me permita un tiempo de relax hasta que pueda volver a las andadas.

Hay que ver, hay que ver, ¡hay que ver lo difícil que es ser empresario en este país! Carajo.