Posts Tagged ‘congreso

07
Oct
08

Votar libre; votar en conciencia

No. Tranquilos que todavía no toca. Hasta las próximas europeas no vuelve a ser el turno de los ciudadanos. Me refiero al voto de los diputados, congresistas, senadores y demás miembros de las cámaras de representantes de medio mundo -el medio mundo que vive, o cree vivir, en democracia-.

Quien escribe estas líneas no es, precisamente, un fanático enfervorecido de los Estados Unidos de Norteamérica pero, sin embargo, hay ocasiones en las que siente una envida -sana envidia, faltaría más- de determinados comportamientos. Comportamientos más que democráticos, me atrevería a decir. La semana pasada asistimos, con la mayor normalidad del mundo, a una de esas votaciones en el Congreso norteamericano que merece la pena recordar. 94 de los 235 congresistas demócratas votaron en contra (a pesar del apoyo al  de su partido) del plan de Bush para hacer frente a las repetidas caídas de diversas entidades (más conocido como ‘plan contra la crisis’). En el caso de los republicanos, el comportamiento insurrecto llegó a 134 de los 198 representantes. Huelga decir que el  era también la postura oficial de los del elefante.

Aunque al final la mayoría haya acabado cediendo ante lo que supone, sin ningún género de duda, el fin de la era del capitalismo y el libre mercado -por lo menos tal y como lo conocemos hasta ahora-, esa muestra de voto en conciencia, de voto con los principios por delante merece ser aplaudida, ovacionada y, si se me permite, hasta loada y glorificada. Aunque hubiera supuesto la caída de la economía mundial hasta la zona más profunda del averno. Aunque hubiera supuesto eso, sí. Aunque lo hubiera supuesto.

¿Cuándo se ha visto algo parecido aquí en España? Si mal no recuerdo, una de las últimas veces -si no la última vez- que se rompió la disciplina de voto fue para apoyar, desde un escaño del PP, la modificación del Código Civil que permite los matrimonios de gays y lesbianas. Lo hizo Celia Villalobos y su sanción le costó. Pero lo hizo. Votó lo que su conciencia le mandaba y, se esté o no de acuerdo, merece todo el respeto del mundo.

Ahora parece que UPN, la franquicia del PP en Navarra, anda pensando en apoyar los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene. Y, claro, González Pons ya ha avisado de las terribles consecuencias que ello tendrá (¡madre de Dios! ¡¿Qué es eso de votar en conciencia?! ¡Ahhh!).

Lo que decía. Envidia. Sana y asquerosa envidia.


P.D.1: Voy a permitirme el lujo de recomendar, tanto por objetivos, fondo y forma, un periódico digital que me descubrieron la semana pasada: http://soitu.es

P.D.2: pido disculpas por haber tardado tanto en volver a escribir. Intentaré, en la medida de lo posible, mantenerme fiel a mi compromiso de escribir tres veces por semana. Si no es así, espero la complicidad y compresión del lector 😉

Anuncios
25
Jun
08

La soledad del Gobierno

Que el Presidente del Gobierno, como decíamos ayer, no mencione directamente la palabra crisis es un acierto. Esto no quiere decir, sin embargo, que el Gobierno en general -y Zapatero en particular- no tenga que hablar sobre la crisis. El intento, ayer, del Grupo Socialista en el Congreso de evitar la comparecencia urgente del Presidente no tiene razón de ser. Y más, si cabe, cuando por la mañana habíamos visto en Televisión Española a un Pedro Solbes renegando de las medidas más costosas que el Ejecutivo ha puesto en marcha.

No se puede querer frenar la desconfianza del ciudadano (y ciudadana, Bibiana, y ciudadana) evitando palabras alarmantes y, por otro lado, intentar escaquearse del Congreso o desdecirse en televisión. No es coherente hacer una cosa y la contraria, porque ambas quedan descalificadas.

De la soledad del PP hemos pasado a la soledad del Partido Socialista en la Cámara Baja y, por ende, del Gobierno. Hace ya varias semanas que debiera haberse celebrado el pleno extraordinario, que tendrá lugar el próximo dos de julio, por iniciativa gubernamental. ¿Qué es eso de tomar la iniciativa cuando no queda más remedio? ¿Qué cobardía es esa? Pueden contarse con los dedos de una mano las veces que compareció Aznar gracias a su mayoría absoluta. Por eso siempre me pareció un presidente detestable (entre otras muchas razones, claro está). Hasta ahora, Zapatero parecía distinto. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué les pasa a los presidentes del Gobierno de España en las segundas legislaturas?

Las declaraciones de Solbes ayer en los Desayunos de TVE son, simplemente, una metedura de pata. A lo hecho, pecho. Que los 400 euros no van a solucionar la crisis estaba claro desde el momento en que la medida salió a la luz. Pero, ya que se ha consumado, defiéndase. Las formas, Pedro, son las formas. Era lo único que le faltaba al Gobierno: que el vicepresidente económico saliera en televisión y dijera que la decisión que se ha ventilado la mayor parte del superávit no va a servir de nada.

El tercero en discordia es Celestino Corbacho. Ayer anunciaba, absolutamente avergonzado -y no es para menos, aunque él no sea el responsable-, que el año que viene la tasa de paro estará más cerca del 11 que del 10%. Eso quiere decir que el número de parados aumentará en 375.000 en un año. La cifra no sería tan preocupante -entendida en el contexto en el que nos encontramos- si la actitud mostrada ayer por el Ministro de Trabajo no hubiera sido de resignación. Le faltó levantar los hombros y las palmas de las manos y decir: “¡qué le vamos a hacer!”. Este país no necesita un ministro resignado. Necesita un ministro que diga: “tal y como van las cosas puede que el año que viene haya 375.000 parados más, pero este Gobierno va a intentar evitarlo por todos los medios haciendo tal y cual cosa”.

Que el Ejecutivo no tiene en su mano la solución de la crisis es una realidad. Ahora bien, las pocas o muchas medidas que tengan que ponerse en marcha han de estar muy meditadas.

Me quedo con el comentario que un tal ‘qwerty’ hace en esta noticia en Público: “La capacidad de un gobierno para arreglar una crisis es limitada. Pero su capacidad para empeorarla es ilimitada”.

30
Abr
08

El que se va y la cagada del millón de dólares

Eduardo Andrés Julio de nombre -ahí es nada-, más conocido por su primer apellido, Zaplana, dice que se va a Telefónica. Que es lo mejor para todos, que si ya lleva muchos años y bla, bla, bla… Vamos, que pasa de ser “diputado raso” -eso es de gente baja- y de que le relacionen con el cataclisma que acaba de comenzar en el partido -en los tiempos de Aznar esto no pasaba, coño-. Y muy bien que hace, no vaya a ser que alomojó alguien acabe echándole las culpas de algo -o alomojó no, qué sabe nadie, que diría Raphael-.

Supongo que entre las cláusulas del contrato con Telefónica estará la de no poder gastarse unos cuantos miles de euros en turrón del caro, por el bien de los beneficios de la empresa, pero vaya usted a saber. Desde luego, si la frase aquella de “estoy en política para forrarme”, que -conste en acta- servidor no ha podido verificar que saliera de su boca, es cierta, no quiero ni imaginarme para qué estará en una empresa. Alierta pille confesaos a los inversores.

La verdad es que es una pena que haya dejado la portavocía del Grupo Popular en el Congreso, porque ahora nos toca hacer oposición a los afines al Gobierno, endevé. ¡Ay!, Soraya, Soraya… Los marineros del ‘Playa de Bakio’ han llegado ya a sus respectivas casas. Estupendo, sí. Pero, ¿a qué ha jugado el Gobierno? Quiero creer que se están poniendo todos los medios al alcance para capturar a los secuestradores -piratas suena demasiado… guay, ¿no?- y para recuperar el dinero de todos los españoles. Quiero creer pero no sé si creerlo. No voy a hacer mucha sangre porque desconozco los mecanismos que habitualmente se utilizan para solucionar casos como este, pero más vale que estemos ante el inicio de una persecución a muerte de los delincuentes. Más que nada porque parece ser que Al-Qaeda ha tomado buena nota de que el Gobierno español paga religiosamente lo que se pide y ya ha amenazado con atacar barcos europeos en la costa somalí. ¡Vaya labor diplomática, señores!

Desde luego, seremos pioneros en políticas sociales. Pero a la hora de hacernos respetar en el extranjero, los españoles seguimos haciendo, porque llevamos haciéndolo décadas -y muy bien, por cierto-, el más absoluto ridículo.

24
Abr
08

Control sí, pero para todos

La Ministra de Defensa, Carme Chacón, ha tomado la decisión de restringir el acceso a determinadas categorías de páginas web desde los ordenadores dependientes del Ministerio. La razón dada ha sido que hay determinadas franjas horarias en las que se hace imposible la navegación por internet. No existe una lista oficial de sitios prohibidos pero, entre los elegidos, al parecer, se encuentran los portales digitales de Marca, As o Interviú.

Aunque si bien el colapso de una red es bastante improbable que se produzca por la navegación en páginas, para entendernos, de texto, dichas páginas contienen vínculos a vídeos y contenidos multimedia que sí pueden ralentizar la velocidad de conexión. Es, por tanto, una medida acertada y oportuna. Y, además, por otra razón: las horas de trabajo están para trabajar. Para comprobar si se ha acertado La Quiniela o recrearse con las tetas de la nena de portada de Interviú cada uno tiene su ordenador en casa.

Sin embargo, esta medida debería extenderse también a otros ámbitos. Es absolutamente vergonzoso -y ya ha ocurrido- cómo algunos diputados del Congreso invierten el tiempo de los plenos en elegir ropa interior vía web, consultar páginas de coches o hacer apuestas por internet -y eso si se dignan a ir-.

Prohibir a altos cargos del Estado y a la clase política el acceso a una serie de webs, como si de niños se tratara, no es algo de lo que un país pueda sentirse orgulloso. Pero si la única manera de poner freno a la irresponsabilidad de algunos es la prohibición de determinadas páginas, que así sea. Y las pajas, que se las hagan mentales.

21
Abr
08

El principio… ¿de qué?

Ahora sí que sí. Ya no cabe duda. La veda se ha abierto y Mariano tiene ganas de marcha. “Si alguien quiere irse al Partido Liberal o Conservador, que se vaya”, ha dicho en Elche. Estamos ante el principio de algo. ¿Pero el principio de qué? 

Al parecer, Rajoy está ya harto de que algunos medios de comunicación le escriban el guión (“A mí no me ha pedido que me presente ningún periódico ni ninguna radio”). Parece que se acaba de caer de la cama -o de un guindo-, se ha dado un buen coscorrón y ha caído en la cuenta de que haberles seguido la corriente durante cuatro años no le ha llevado a buen puerto. Pero la situación interna del partido desde el 9-M hasta hoy no augura tiempos mejores.

Podría ocurrir, aunque es harto improbable, que Esperanza decidiera hacerse la sueca y no seguir con el juego de descalificaciones. Dejar que Mariano salga elegido en el congreso y, más tarde, Dios dirá. Esto traería consigo durísimas críticas por parte de los medios que le han hecho la cama a ambos hasta ahora, por lo que es difícil que ocurra.

Otra opción sería la de la presentación de la candidatura de Esperanza. La menos dañina para el partido en su conjunto. Podrían decir que existe democracia interna y que los militantes han sido quienes han decidido. Como lo más probable es que gane Rajoy por goleada, es posible que sea esto lo que pretenda provocar Mariano con sus palabras. Pero, claro, Espe no va a presentarse a nada que no sepa de antemano que tiene ganado, a no ser que, de la noche al día, hubiera brotado en ella una responsabilidad de partido sobrenatural y hubiera decidido dejar su ego en el armario. Así que tampoco es muy convincente.

La tercera posibilidad sería la escisión de los populares. En un principio puede sonar a idea descabellada pero no lo es tanto. España es el único país en Europa -no sé si para bien o para mal- en el que la derecha no está compartimentada. Aquí no hay un partido de centro-derecha, un partido liberal ni una ultraderecha articulados como tal y con una base social establecida. Somos -y ya digo que no sé si para bien o para mal- una anomalía. La derecha no debe tener miedo a la división. Sobre todo porque es una división lógica. Los liberales no tienen por qué comulgar con determinadas propuestas de los democristianos ni estos con las de los conservadores o los filo-fascistas, del mismo modo que los socialistas y los comunistas no coinciden en muchos de sus planteamientos ni de casualidad. Y bien digo que no tienen que tener miedo porque, a la hora de la verdad, existen los pactos para obtener el Gobierno y santas pascuas.

Estamos ante el principio de algo pero no sabemos muy bien de qué. Sea como fuere, la derecha debería tener el valor suficiente para hacer frente al problema desde la raíz. Y esa raíz, por mucho que se empeñen, no va a aparecer ni haciendo un congreso a la búlgara ni escupiéndose a la cara desde sus periódicos de cabecera.