Posts Tagged ‘españa

18
Sep
08

Papá Estado

El presidente de la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales -y que realiza la labor opuesta a la de los sindicatos-), Gerardo Díaz Ferrán, realizó ayer una declaración absolutamente inverosímil. Sin temblarle el pulso ni vacilar un solo instante, afirmó que él cree “en la libertad de mercado, pero en la vida hay coyunturas excepcionales”. Y se despachó agusto con que “se puede hacer un paréntesis en la economía de libre mercado”. El presidente de los empresarios -¡de los empresarios!- quiere que se suspenda durante un tiempo el mercado libre.

Aparte de la soberana estupidez que supone la declaración -suspendemos el libre mercado ¿y qué? Es más, ¿cómo se hace eso de suspender el libre mercado? ¿Cómo hacemos que funcione un país que, hoy por hoy, no conoce otro modus operandi?-, seríamos muchos los españoles que saldríamos a la calle para decir, simple y llanamente, NO. Con mi dinero no. Resulta increíblemente curioso, a la par que aberrante, que la mitad de los liberales de este país se hayan transformado -o transmutado, o digievolucionado, no sé-, de la noche a la mañana, y supongo que inconscientemente, en comunistas de carné. Ahora sí. Cuando vienen mal dadas es papá estado el que tiene que aflojar la cartera, como cuando el hijo vivalavirgen se gasta la paga del mes en copas antes de acabar la primera semana. 

Señoras, señores, se acaba de crear una nueva ideología -y nosotros sin saberlo, velay-: los liberomunistas. Liberales los días pares, para poder exprimir a los curritos con intereses abusivos cuando EEUU no juega con el dinero, y comunistas los impares, para que el estado salve mi empresa y me permita un tiempo de relax hasta que pueda volver a las andadas.

Hay que ver, hay que ver, ¡hay que ver lo difícil que es ser empresario en este país! Carajo.

03
Jun
08

Israel, vídeos y manipulación

¿Quién ha dicho que Israel sea un país de mierda? ¿Quién lo ha dicho? Que levante la mano, por favor. En efecto. Los críticos con Israel no decimos que sea un país de mierda, ni mucho menos. Los críticos con Israel decimos que lleva años comportándose con los palestinos tal y como los nazis se comportaron con ellos.

Ordenemos ideas, que más de alguno ya se habrá perdido.

La Asociación Solidaridad España-Israel ha lanzado una campaña en la que, entre otras cosas, muestran a España en un vídeo como un país de maltratadores, de cocainómanos, de xenófobos y de agresivos. Cuando uno, bastante mosqueado, decide entrar en la web de la campaña, se encuentra con que es una forma de quejarse por el trato que, según ellos, la mayoría de los medios de comunicación españoles dan a su país. Nos dicen que, del mismo modo que a nosotros no nos gustaría que España fuera publicitada de ese modo, a ellos tampoco les gusta quedar como asesinos. En ese momento, comienzan a enumerar verdades sobre su país que, por otro lado, nadie discute.

Porque es cierto que en Israel están permitidas las uniones entre presonas del mismo sexo; es cierto que tiene el mayor porcentaje de mujeres árabes alfabetizadas de la región; es cierto que fueron el tercer país en tener a una mujer como primer ministro; es cierto que ha acogido y regularizado a miles de inmigrantes del África subsahariana; es cierto que es la única democracia de Oriente Medio. Sí. Todo eso es cierto y nadie duda de ello. Pero es que nadie está criticando a Israel en ese sentido. Esta asociación intenta echar balones fuera sobre el verdadero problema palestino-israelí con un vídeo populista.

Lo que en ese vídeo no se dice es lo que ya todos sabemos: que echaron de su tierra a los palestinos y encima los masacran. Porque también son deleznables los ataques de palestinos suicidas, sí, pero por cada muerto israelí caen alrededor de diez palestinos. Y tirando por lo bajo. Porque en esa guerra nunca ha existido igualdad de condiciones. Porque responden con cañonazos a los tiros con honda.

Lo que tampoco se dice en ese vídeo es que el lobby judío en Estados Unidos ha conseguido que la primera potencia mundial haya dedicado a Israel en 40 años una cantidad de dinero mayor que el triple de la ayuda anual aportada para África, Asia y el resto de América juntas. Y eso constituye una inmoralidad.

Lo que no se dice en ese vídeo es que las guerras estadounidenses en Oriente Medio no están alentadas por las compañías petroleras. ¿Qué ganan las petroleras del enfrentamiento con otros países de la OPEP como Arabia Saudí? No se dice que están alentadas por el lobby judío, que busca la hegemonía israelí en la región. Todo el lobby israelí estaba a favor de la Guerra de Irak. Y eso es más que una inmoralidad.

Porque en ese vídeo no se dice que los EEUU sacrifican su papel de mediador en conflictos en Oriente Próximo por los vetos a las resoluciones de Naciones Unidas contra la política israelí. ¿Y quién consigue eso? El lobby israelí. ¿Quién pierde? La comunidad internacional.

Porque Israel será un país fantástico para sus habitantes -no lo dudo-, pero demoledor para los que le rodean. Porque de nada sirve alardear de democracia cuando se bombardea día sí y día también al vecino sin importar si quienes caen son civiles inocentes (ya sean hombres, mujeres o niños, es igual). Porque no pueden promoverse iniciativas en memoria del Holocausto cuando se es responsable de una atrocidad idéntica. Porque ese vídeo tendría sentido si España hubiera echado a los portugueses de su país y, además, les bombardeara a diario.

Porque no. Porque a algunos no nos engaña un vídeo bonito que nada tiene que ver con el problema. Porque, algunos, los menos, queremos ver menos manipulación y más verdad. Aunque sólo sea por decencia.

08
May
08

Ya era hora

Por fin parece que el Gobierno ha decidido coger el toro por los cuernos. Ayer, la vicepresidenta De la Vega compareció ante la Comisión Constitucional del Congreso para dar a conocer, a grandes rasgos, las principales líneas de actuación que el Ejecutivo va a llevar a cabo los próximos cuatro años. Y hubo gratas sorpresas. Sobre todo dos.

Primera: la reforma de la Ley de Régimen Electoral de 1985, aun a pesar de que el programa electoral socialista sólo recogía una pequeña modificación para crear una única circunscripción para los españoles residentes en el exterior. Bien. Una ley injusta es una ley injusta y debe cambiarse. La absurda discriminación de IU y de UPyD con respecto a las fuerzas nacionalistas ha de ser subsanada. Pero, cuidado, esto va a levantar ampollas con CiU, PNV, ERC y habrá que medir muy bien hasta la última coma. Con un poco de suerte, la próxima legislatura tendrán únicamente el poder que se merecen -que les corresponde- y el país podrá, paulatinamente, irse quitando de encima ese catetismo periférico del que a muchos les gusta presumir.

Segunda: la revisión de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa para avanzar en la “laicidad”, según De la Vega, del Estado. Laicidad o aconfesionalidad, que algunos se ponen muy tiquismiquis con los términos, son conceptos hermanos. La Constitución Española afirma -en su artículo 16.3- que “ninguna confesión tendrá carácter estatal” y que “los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica Y las demás confesiones”. Puesto que laico se define como “independiente de cualquier organización o confesión religiosa”, podemos decir que España es -o debiera ser- un estado aconfesional y laico.

Pero, ojo, que aquí hay que andar con pies de plomo. Avanzar en la laicidad del país no supone dar mayores apoyos a las confesiones minoritarias, sino retirárselos a la Iglesia Católica. En la declaración de la Renta no debería ni existir la posibilidad de marcar una equis en favor de la Iglesia Católica. Quien quiera colaborar con ella, que vaya a la parroquia del barrio y suelte la guita. Sólo faltaba que ahora se tuviera que incluir un cuadradito por cada confesión, como pide, por ejemplo, la Comisión Islámica. No, señores, no. Hablar con todos los representantes religiosos para resolver los problemas existentes sí, darles más beneficios nunca.

No debemos olvidar que el Islam sigue defendiendo que el hombre es superior a la mujer. No debemos olvidar que las religiones son el centro de la mayoría de las guerras de este mundo. No debemos olvidar que un mayor protagonismo supondría, como siempre ha ocurrido, un terrible paso atrás.

05
May
08

Calvo-Sotelo y los que saben de todo

Se supone que hoy habría que hablar de Calvo-Sotelo. Segundo presidente de la actual democracia que, en vida, pasó sin pena ni gloria pero cuya muerte ha ocupado las sobremesas del fin de semana de más de media España. De hecho, estoy convencido de que muchos han sabido de la existencia de un tal Calvo-Sotelo expresidente del gobierno del país a raíz de su muerte. Sin embargo, no lo voy a hacer. No voy a hablar de él. Y no voy a hacerlo porque me he dado cuenta de que no sé nada. Me he dado cuenta de que realmente ha sido el presidente olvidado cuando he caído en que no podría ni criticarle ni alabarle sin leerme antes un libro sobre él -y, qué quieres, no hay ganas-.

Yo ahora podría decir que mejor sería que escribieran sobre él quienes vivieron ese breve lapso de tiempo en el que presidió nuestro país y no quienes por aquella época no éramos ni un atisbo de cigoto, pero no voy a decirlo. Y no voy a decirlo porque es uno de los argumentos que más me sacan de quicio. Por todos es conocido que en España es raro no encontrarse a diario con varias personas de esas que saben de todo. Da igual que la conversación trate sobre la cocción al vapor, los trastornos por estrés postraumático, los roedores semiacuáticos del norte de América o la merluza en salsa verde: ellos son los que más saben sobre el tema. Pues bien, suele ser común en estos individuos -que en sus versiones más hard pasan los 60- el argumento de que todo aquel que no haya presenciado un acontecimiento no tiene idea alguna ni está capacitado para opinar. Uno acaba no entediendo -siempre siguiendo su razonamiento, por supuesto- cómo luego hablan sobre la caída del Imperio Romano, pero tampoco seré yo quien ponga en duda la omnipotencia de tales seres.

Además, suele también gustarles la descalificación hacia lo que los jóvenes -sobre todo los mejor formados que ellos- hacen y dicen. Los jóvenes no tienen idea de nada y, si alguno osa desafiar sus enciclopédicos conocimientos, suele acabar tachado con algún calificativo despreciativo hacia su persona.

Por tanto, si hoy no hablo de Calvo-Sotelo es porque creo que no estoy capacitado para ello ni tengo una opinión formada, pero no por tener veintitantos o no haber nacido cuando estuvo gobernando. Porque yo no sé de todo: lo sé y lo admito. Y porque no me da la gana. En cualquier otro caso lo haría. Y, a quien no le guste, que no mire.