Posts Tagged ‘icv

03
Jul
08

El desconocimiento de los símbolos

No es la noticia del día (Ingrid Betancourt y su liberación merecen hoy todos los comentarios) pero no quiero dejar pasar la ocasión para volver a poner de manifiesto la absoluta falta de cultura del diputado de ICV Joan Herrera. La última -después de conseguir el apoyo del Congreso a esa aberración que dice que existen especies más allá de la humana con derechos humanos- es la pedir la retirada de determinados símbolos del Escudo Real.

En concreto, el diputado Herrera habla de “símbolos pre-constitucionales”, pero haciendo sólo referencia a “la Cruz de Borgoña (distintivo utilizado por los requetés) y el yugo y las cinco flechas (distintivo de la Falange Española)”. Lo que dice es, sin ningún género de duda, cierto. El Aspa (más correcto que cruz) de Borgoña se utiliza por los requetés (organización paramilitar carlista) y el yugo y las flechas fueron emblema en la dictadura. Sin embargo, convendría destacar algunas cosillas. A saber (dos puntos):

1) Si se habla de símbolos pre-constitucionales en el Escudo Real ha de hablarse de todos. Porque tan pre-constitucional es el Aspa de Borgoña como el león de León, el castillo de Castilla o las cadenas de Aragón.

2) El Aspa de Borgoña es una representación de la Cruz de San Andrés. Dicha representación lleva presente en diferentes símbolos y banderas de nuestro país desde el siglo XVI, cuando Felipe “el Hermoso” casó -qué antiguo suena eso, ¿no? Mejor ‘contrajo matrimonio’- con Juana “la Loca”, ya que era el símbolo de la casa de la madre de este: María de Borgoña. Ese aspa, además, forma parte de las actuales banderas de Florida o Alabama en los Estados Unidos, de Valdivia en Chile, de Burundi, Ámsterdam (por triplicado), Tenerife, Logroño, Vitoria, Escocia (y, por ende, de la del Reino Unido) o de la mismísima ikurriña. Con lo cual, lo menos relevante de ese símbolo es, precisamente, que lo hubiera utilizado el Tercer Batallón de Navarra durante la Primera Guerra Carlista. A quien no se fíe le remito a cualquier enciclopedia para verificarlo. O incluso a una obra de arte: La Rendición de Breda -también conocida como ‘Las Lanzas’- de Velázquez, en la que puede verse la bandera del Tercio de Spínola, consistente en un ajedrezado en azul y blanco con el aspa roja.

3) El yugo y las flechas tienen su origen bastante antes. Las flechas, símbolo de la guerra, provienen de La Eneida de Virgilio (atención: siglo I a.C.) y el yugo de Las Geórgicas, obra del mismo autor que versaba -nunca mejor dicho- sobre las labores agrarias. Pero fueron los Reyes Católicos los que, en el momento de unión de sus reinos respectivos, decidieron adoptar ambos símbolos. Hablamos de un escudo de 1492. Cierto es que el franquismo decidió adoptar esos símbolos -pero, ojo, juntos y no separados, como en el Escudo Real-, lo cual no quiere decir que fueran símbolos franquistas (¿existía la creación -no La Creación- en el franquismo?).

El diputado Herrera debería conocer la historia de su país antes de proponer inciativas absurdas que no conducen a ninguna parte. Si él y su grupo parlamentario (o sea, él y Llamazares) pretenden la retirada de determinados símbolos de un escudo -en el que, por otro lado, no creen-, que lo propongan. Estupendo. Pero que no nos vengan con mentiras. La historia de España va mucho más allá del último siglo, aunque al señor Herrera le pese.

P.D.: la historia de la tricolor (la de la II República Española, ni siquiera de la primera) también merece una explicación aparte, pero casi mejor lo dejamos para otro post, 😉

28
May
08

¿Quién decide lo que importa y lo que no?

España está llena de gente que sabe de todo. Y esto es una verdad como un puño a la que creo que ya me he referido en alguna ocasión.

Sin embargo, existe un determinado gremio que va más allá. Un gremio que es mucho más que omnisciente. Un gremio que traspasa fronteras y en el que las mentes de sus miembros están hechas de otra materia distinta a la del resto de humanos. Ese gremio es… el de los miembros, militantes, simpatizantes y votantes del Partido Popular. ¿Y por qué son más que omniscientes?, se preguntará el intrigado lector. Muy sencillo: la mente de un miembro, militante, simpatizante o votante del Partido Popular (desde este momento MMSVPP) no sólo sabe de todo y utiliza su criterio para decidir las cosas que le importan a él -o ella- y las que no, sino que también es capaz de saber lo que les tiene que importar al resto de mortales.

En general, este tipo de comportamientos pueden identificarse cuando otra persona -no MMSVPP, por supuesto- hace públicos sus intereses. Por ejemplo: supongamos que un votante socialista dice un buen día en el bar que le parece muy bien el nombramiento de una mujer como cabeza del Ministerio de Defensa. Sin perder un segundo, el MMSVPP dirá que qué tontería es esa y que, además, eso sólo le interesa a él. Que a “los españoles” eso no les interesa. Prueben, amigos, prueben. Ya les aviso que ahora se encuentran en la fase no-existe-nada-más-que-la-economía. Sea cual sea el tema que se saque nunca interesará, porque lo que realmente “interesa a los españoles” es la economía, esto es, lo que ellos quieren que interese.

Ayer mismo lo vivió en sus carnes el pobre Llamazares. IU e ICV presentaron una iniciativa para la retirada de los símbolos religiosos de los actos de toma de posesión de los cargos públicos. No voy a entrar a valorar a fondo la medida porque no es lo que toca, aunque no puede estar más cargada de razón. Pero a lo que íbamos: ¿cuál fue la respuesta del diputado del PP de turno? Pues que no era del agrado de su partido debatir temas como estos ante “los desafíos” que este país se tiene entre manos. Vamos, que no interesa.

En el PP todavía no se han dado cuenta de que hay tiempo para todo. De que pueden tomarse medidas contra la crisis económica y, en el mismo período -¡oh! ¡Dios! ¿Eso puede hacerse?-, aprobar otro tipo de normas. Como esta, por ejemplo. Porque en el Partido Popular no se han dado cuenta todavía de que el resto -los no MMSVPP- también pensamos y tenemos nuestro propio criterio. Porque a mí, señores del PP, al igual que a muchos millones de españoles, nadie me dice qué es lo que me tiene que importar y lo que no.