Posts Tagged ‘ministerio de igualdad

26
Jun
08

Contrastes en el Congreso

Ayer la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, defendió en la inauguración de una jornadas parlamentarias sobre el papel de la mujer en la Alianza de Civilizaciones algo fundamental. Sí, sí. Aunque parezca extraño no habló sobre bibliotecas sólo para mujeres con libros sólo de mujeres que sólo puedan sacar con su carnet de miembras. Ayer se puso seria y denunció la absoluta discriminación y el completo desprecio de la cultura musulmana por la mujer. Decía Bibiana, cargada de razón, que “no tienen por qué ser protegidas” prácticas culturales que vulneren los derechos humanos. A lo que yo añadiría: ni respetadas. Ni protegidas ni respetadas. Mis razones ya las dejé claras en un artículo de noviembre pasado y no quiero repetirme. Minipunto para la ministra.

Ahora bien, ¿quién escribe las notas que lee Aído ante los medios? A ver, ¿quién? ¿O es que, acaso -y visto lo visto-, todavía le dejan improvisar? Ayer, siguiendo la tradición, inventó un nuevo palabro aunque la línea varió un poquito, toda hay que decirlo. Habló de culturas ‘inferiorizadas’, cuando lo lógico, según su razonamiento, hubiera sido hablar de culturas ‘inferioras’, pero bueno. Se ruega, por segunda vez y por favor, que los asesores de la ministra la insten a dejar de inventarse palabras.

Sin salir del Congreso, seguiremos la crítica por una medida buena y por una medida estúpida. La buena, que la Comisión de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca aprobó una proposición no de Ley de CiU para retirar, en el plazo de tres años, todas las bombillas incandescentes. Este tipo de bombillas desprenden el 90% de la energía que utilizan en forma de calor -no en forma de luz-, y el ahorro supondrá la reducción de las emisiones de dióxido de carbono en 6,5 toneladas anuales. Bravo.

La estúpida, el apoyo de la Cámara Baja al proyecto Gran Simio. Los orangutanes y demás seres goriláceos -y encima sin saberlo, los pobres- tendrán reconocidos derechos hasta ahora exclusivamente humanos. Es curioso que nosotros, los homo sapiens sapiens, tengamos reconocidos derechos a la par que deberes y la élite simiesca sólo tenga derechos. Quiero creer que esto se hace porque la Ley de Protección Animal no los amparaba. ¿O sí? Me pregunto si, a partir de ahora, si un bonobo mata a un chimpancé pagará su pena en prisión. Desde luego, habrá que sacarlos a todos de los zoos, valwos, y faunias y dejar que campen a sus anchas por las ciudades y pueblos de España. ¡Qué indignidad estar dentro de jaulas donde los niños humanos van a darte de comer! Pero también, digo yo, deberán cotizar a la Seguridad Social. Lo que podría haber sido una mera anécdota llevada al Congreso por grupos ecologistas, y apoyada por nacionalistas, se ha convertido en una tomadura de pelo en cuanto el Partido Socialista reveló su voto positivo.

Ay, los nacionalistas… los mismos que, preguntados por el resultado que esperaban en la Eurocopa soltaron perlas como “no puedo apoyar a Euskadi, así que entre las cuatro selecciones que quedan, yo me quedo con Rusia” (Íñigo Urkullu) o “ya he dicho abiertamente que prefiero que gane la Eurocopa Turquía” (Joan Puigcercós). Pues ya lo siento, Joan, pero va a ser que no. Y luego dicen que somos nosotros los que desprendemos odio hacia sus regiones… y lo que te rondaré, morena.

13
Jun
08

Silencio, por favor

Decía anteayer la Ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que estaba muy sorprendida porque los medios de comunicación se habían quedado en la ‘anécdota’ de las miembras y no habían dado la relevancia merecida ni habían informado con propiedad de las medidas que anunció. Y es cierto. Razón no le falta, desde luego. Hay mucho medio basura formado por periodistas basura -y no me refiero a la prensa del corazón, ni mucho menos- que parece dedicado a la búsqueda de la anécdota, de lo irrelevante, del chascarrillo y del cuento. Y a su conversión en noticia, claro. De hecho, algunos habíamos sido -más o menos- reacios a darle relevancia a la anécdota. Sin embargo, lo que en un principio podía parecer un lapsus es, por lo que hemos podido oír a posteriori, una más que preocupante falta de conocimiento de una (actual) ministra.

Como el desliz no tenía importancia -aunque le diera por sugerir la inclusión del palabro en el diccionario- y no había que dársela, ayer decidió volver a entrar al trapo en La Ventana de Gemma Nierga. Palabras textuales: “sólo digo que hay palabras, como determinados anglicismos, o como guay o fistro, que no tuvieron tanta dificultad para ser incorporadas al diccionario”.

No hagas sangre, no hagas sangre (autoconvéncete, Fer), no hagas sangre… ¡¿Cómo puede una ministra creer que fistro se encuentra en algún diccionario?! ¡Por favor! Por todos es sabido que el cargo de ministro no requiere una formación específica (como el de carnicero o el de profesional del sexo) pero, hombre, un poquito de por favor. Desde luego, es un ejemplo de libro del atrevimiento de la ignorancia. Y yo no quiero ministros (tomése como neutro) ignorantes que, además, hagan gala de ello. Aunque todos merecemos una segunda oportunidad.

Sin quererlo, la Ministra de Igualdad ha quedado marcada por los siglos de los siglos. Que se deje -por Dios- de comparecencias, de explicaciones en los medios de comunicación y se dedique sólo a trabajar. Hace no mucho escuché a Eduardo Galeano decir, citando a un conocido suyo, que “las únicas palabras que merecen existir son las palabras mejores que el silencio”. Así que silencio, Bibana. Por favor. Por tu bien. Silencio.