Posts Tagged ‘prado del rey

13
Ene
11

La cara de tonto

Me encanta. A partir de ahora -y esto lo digo como si no llevara más de dos años sin escribir por aquí- voy a dedicarme a plantar posts -más o menos largos, dependiendo de cómo me venga el aire cada día- de las cosas que me pasan. Que no es que me pasen sólo -con tilde- a mí. Que le pasan a todo el mundo, que yo lo sé. Lo que pasa es que sólo se cuentan cuando uno se fuma un cigarro -ejem…-, está borracho, tiene el día tonto, etcétera, etcétera, etcétera. Porque queremos parecer personas normales y -no cuela- ninguno lo somos.

20.30 minutos de la tarde. Prado del Rey, Pozuelo de Alarcón, Madrid. Tus compañeros de clase y amigos esperan el metro ligero. Tú, porque te viene mejor -no porque seas un asocial-, te vas para casa en un bus verde. Y puedes coger hasta cuatro distintos. Qué bien, ¿verdad? Te dispones a esperar.

Cinco minutos… diez minutos… miras al del lado… pues se ha quedado buen día… sí, parecía que iba a llover… ahí viene. Levantas el brazo (esto, para aquellos que vivan en ciudades donde no es requisito indispensable el movimiento de brazo, aquí es obligatorio, porque si no se hacen los suecos). Se supone que ahora el bus da el intermitente y para para que subas… o no.

Yo entiendo que si el autobús va a hasta la bandera y no cabes (porque la física tiene esas cosas: que no cabes y no cabes, no hay que empeñarse), te tendrás que esperar al siguiente. Pero, ¿no basta con pasar sin parar? ¿Es necesario poner el bus a dos ruedas? ¿Por qué en estos casos los autobuseros aceleran como si les fueran a quitar el pedal? De 60 a 140 en dos segundos y medio. Estoy seguro de que si no fuera tan grosero hasta nos harían la peineta al pasar. Vamos, y no estoy pidiendo que paren, se bajen, nos pidan perdón por no poder llevarnos y nos den una beso en la frente. Ni mucho menos.

Lo demás es de sobra conocido. Los de dentro te miran con compasión -algún hijoputa medio sonríe, para qué engañarnos- y a ti se te queda una cara de tonto de aúpa. Miras al compañero de parada -que tiene la misma cara de imbécil que tú-, haces un gesto de ‘¡pos bueno!’ y resoplas.

Y al que no le haya pasado… es que no monta en bus.